Un reto ineludible para el turismo y la reputación internacional
La oportunidad del Mundial
En 2026, México será vitrina mundial como uno de los tres países sede de la Copa Mundial de la FIFA. Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey recibirán a cientos de miles de visitantes internacionales que vendrán con la expectativa no solo de disfrutar del mejor fútbol, sino también de vivir una experiencia cultural, gastronómica y turística inolvidable.
El Mundial es, sin duda, un escaparate irrepetible para proyectar la Marca México como un país vibrante, diverso y hospitalario. Sin embargo, junto a la oportunidad, surge un desafío ineludible: la percepción de inseguridad.
Los riesgos a la vista
El 30 de agosto de 2025, The Washington Post publicó el reportaje “The World Cup city where young people are mysteriously disappearing” (Mary Beth Sheridan), que documenta desapariciones de jóvenes en Guadalajara y cuestiona la capacidad de México para garantizar seguridad en una de las ciudades sede del Mundial.
Este tipo de narrativas internacionales pueden empañar la reputación del país entero, pues basta un solo incidente mediático durante el torneo para que la percepción global de inseguridad eclipse el esfuerzo de promoción turística.
Entre los riesgos más señalados por expertos se encuentran:
- Delincuencia organizada y violencia urbana.
- Robos y asaltos en zonas turísticas.
- Secuestro exprés y extorsiones.
- Movilidad insegura en transporte público y vialidades.
- Falta de protocolos estandarizados de prevención y reacción para visitantes extranjeros.
El llamado del sector empresarial
El sector privado mexicano ha advertido que la seguridad turística no puede dejarse únicamente en manos de las autoridades.
La CANACO Ciudad de México lo resumió con claridad:
“El sector empresarial está dispuesto a ser parte activa de la solución. No basta con discursos oficiales: se necesita una coordinación público-privada real para blindar al turismo y transmitir confianza a los visitantes.”
En la misma línea, Coparmex Nacional enfatizó:
“Las alertas de viaje tienen un efecto directo en las decisiones de millones de turistas. La seguridad no es solo un tema de Estado: es una corresponsabilidad que involucra a empresas, gobiernos y sociedad civil.”
Por su parte, el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) advirtió:
“La Marca México está bajo presión. Se requiere una estrategia inmediata de comunicación internacional que muestre a nuestro país como un destino seguro, vibrante y hospitalario.”
Marca México bajo presión
La marca México no solo se construye con campañas de promoción turística; también se fortalece o se debilita según la confianza que inspiremos. Hoy, uno de los principales inhibidores de viajes internacionales hacia el país es precisamente la percepción de inseguridad.
El Mundial 2026 puede convertirse en el evento que ayude a cambiar esa percepción, mostrando a México como un país capaz de organizar con éxito, responsabilidad y seguridad un torneo de talla mundial. Pero para lograrlo se necesita más que discursos: se requiere coordinación estrecha entre gobierno, sector privado, cuerpos de seguridad y sociedad civil.
¿Qué más podemos hacer como país?
Más allá de la tarea de las autoridades, la pregunta que debemos hacernos como sociedad es: ¿qué más podemos hacer para que los turistas se sientan tranquilos y protegidos en nuestro país?
Algunas líneas de acción posibles:
- Protocolos visibles de protección turística en aeropuertos, hoteles, estadios y zonas de alta afluencia.
- Movilidad segura: transporte autorizado, monitoreo digital y servicios como Acompáñame para visitantes.
- Campañas de información preventiva con mensajes claros sobre rutas seguras, teléfonos de emergencia y asistencia en varios idiomas.
- Colaboración público-privada para ampliar la infraestructura de seguridad y asistencia.
- Tecnología al servicio del visitante: aplicaciones que ofrezcan zafe alerts y acompañamiento en tiempo real.
Una llamada a la acción
El Mundial 2026 es mucho más que un torneo deportivo: es una prueba de fuego para la Marca México. Si logramos garantizar la seguridad de los turistas y ofrecer experiencias libres de miedo, México podrá reposicionarse como un destino confiable y hospitalario en el escenario internacional.
